domingo, 30 de octubre de 2011

Devocional 26-Receta para la vida Cristiana

RECETA PARA LA VIDA CRISTIANA

Cuando Jesús dijo esas palabras, no solo estaba dándonos la receta para ir al cielo, sino también la receta para vivir una vida de excelencia aquí en la tierra.
Hay una vida mejor que podemos vivir aquí en este mundo. Pero para entrar en ella, tenemos que abandonar la manera en que estamos acostumbrados a vivir. Quizá tengamos que dejar las cosas a las cuales hemos estado aferrados y, a cambio, dedicarnos a hacer lo que Dios quiere que hagamos.
Piensen en aquellas cosas que ocupan el primer lugar en Uds. Pongan en la balanza todo …y vean para donde se inclina.. la receta de parte de Dios no puede fallar el manual de instrucción ya nos lo fue dado “SU PALBRA” el secreto cumplir paso a paso.. y seguramente tendremos éxito en todo lo que emprendamos.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                           
Eso fue lo que Jesús hizo. Él no vivió su vida para sí mismo; la vivió para Dios en su totalidad. Él hizo sólo lo que el Padre le dijo que hiciera, y vivió en victoria total.
Es tiempo de darnos cuenta de que el nacer de nuevo no es algo que hacemos tan solo para escapar del infierno. Nuestro propósito debe ser agradar a Dios, dar nuestra vida con el fin de cumplir sus deseos, ser su tesoro especial en la tierra y hacer lo que Él quiere que hagamos. Nuestra mayor prioridad debe ser darnos a Él, vivir en comunión con Él y estar en oración el suficiente tiempo para que podamos oír su voz y después obedecerle.
Solo cuando hagamos esas cosas nos sentiremos realizados y podremos vivir la vida de excelencia que hemos estado anhelando.
Les animo en este tiempo que queda del año a hacer un balance y proponerse nuevos desafíos, crecer mas en las cosas espirituales, si no me he bautizado que es lo que me lo impide? Es un acto de amor haciéndole caso a los mandamientos de Dios o si ya lo soy eh avanzado? Eh crecido?....soy mas maduro? He cumplido con lo que se me ha dado como responsabilidad de hacerlo?...
Vamos!!! Adelante y a NO desmayar eres útil y valioso…
 Hasta el próximo encuentro..

martes, 25 de octubre de 2011

Devocional 25: Mientras se duerme , no pierdas el entusiasmo...



(Mateo 13: 24-30)
"El reino de los cielos es semejante a un hombre que sembró buena semilla en su campo".
Dios puso buena semilla en su campo para que ésta dé fruto, y fruto para vida.
El no cumplir con el propósito es perder, es restar y no sumar.
(Verso 24) Pero mientras dormían los hombres, vino su enemigo y sembró cizaña entre el trigo, y se fue.
Fijen sé,  que Satanás hace su trabajo y se retira. Espera ver el fruto de la semilla que el pone,
no se afana pensando que no brotará.
Lo hace y se va convencido que dará fruto. Esto es admirable, porque nosotros oramos pero  luego damos lugar a la duda y no estamos convencido que ocurrirá por lo que hemos pedido . Sin embargo Satanás sabe si somos tierra fértil para sembrar su veneno, sabe que una vez que logre sembrar tendrá fruto, por el tipo de tierra muy fértil para la semilla del malo.
Características del trigo.
Nace en cualquier tipo de clima.
Es una planta que da muchos recursos para beneficiar a los que la poseen.
Es pan para otros.
Está doblado por la carga que lleva.
Características de la cizaña.
La cizaña no tiene fruto.
Siempre está erguida.
No tiene nada de peso.
Es muy  venenosa.
Dice que el enemigo logra sembrar cizaña porque los hombres dormían.
Dormir: Estar en un estado de reposo en el que se suspende toda actividad consiente y todo movimiento voluntario.
Descuidar, Adormecer, perder la sensibilidad en un miembro.
Satanás espera que pierdas el entusiasmo, el deseo, la perseverancia.
No depender de los sentidos para buscar al Señor. Debemos ser activos en nuestra vida espiritual. No permitir el letargo espiritual.
No ser de esos cristianos que necesitan un electro shock para reaccionar.
(Verso26) Y CUANDO SALIO LA HIERBA Y DIO FRUTO ENTONCES, APARECIÓ TAMBIEN LA CIZAÑA.
Cuando la cizaña fue sembrada  nadie logra darse cuenta sino la persona que fue contaminada porque ella sabe qué está pasando en su corazón, el resentimiento, el odio, la rebeldía etc.  Hasta que se hace manifiesto el fruto, es tan parecida al trigo que pasa desapercibida. Pero hace mucho daño, su veneno enseguida comienza a afectar a otros.
Celos: Tiene celos de toda persona que ve realizarse.
Amargura: Vive en amargura por falta de perdón.
Crítica: Es muy crítica con las personas, resaltando siempre los errores de los demás.
Despecho: Lo que hace lo hace por despecho, no por buenas motivaciones.
Sin amor: No sabe amar ni recibir amor. Siempre con el doble sentido.
(Verso 27) Vinieron entonces los siervos del padre de familia le dijeron: Señor ¿No sembraste buena semilla en tu campo? ¿De donde pues, tiene cizaña?
  •  Me llama la atención la pregunta de éstos siervos, muy capciosa, que querían decirle, entre líneas, “No eras vos que pones la mejor semilla” ¿qué paso con tu semilla? ¿Por qué fue malo su fruto? En una palabra lo estaban haciendo al Señor responsable.
  • Me parece que estos se estaban convirtiendo en cizaña por la forma de expresarse dicen que por la boca muere el pez, (Lucas 6:43,44) y estos tenían los frutos de la cizaña. Creo que ya estaban contaminados.
  • Con este tipo de siervos no se necesita diablos.
(Verso 28) El les dijo un enemigo ha hecho esto. ¿Quieres que vayamos y la arranquemos?
        Dios no tiene enemigo, Satanás jamás será enemigo de Dios, pero si es enemigo del hombre y a quien quiere destruir. Sin embargo vemos la motivación de estos hombres era de destrucción, sin misericordia. Un espíritu contrario al del Señor.  Me hace suponer que estos estaban contaminados.
  • Deja de ser pan para otros.
  • Su posición es de destrucción.
  • No hay frutos
(Verso 29) El les dijo: No, no sea que al arrancar la cizaña, arranquéis también con ella el trigo.
El no quiere que ninguno perezca sino que todos vengan al arrepentimiento. Siempre estará dando la oportunidad.(Lucas 9:56) para aquellos que quieren volver hacer las cosa bien con un espíritu correcto.
Somos el jardín de Dios y tenemos una tarea cuidarla, velar por que ese jardín no sea sembrado con malezas, (Cantares 4:12).
Observemos:
(Mateo 13: 41-43) Enviará al Hijo del hombre a sus ángeles, y recogerán de su reino a todos los que sirven de tropiezo, y a los que hacen iniquidad.
Es una triste realidad, pero existe, comenzaron bien y terminan mal.
Son personas que empiezan con mucho fuego luego se van enfriando porque no buscan más del Señor para mantener el altar encendido.  Son muy vulnerables en su condición, que Satanás aprovecha muy bien ese estado de los hijos de Dios. La responsabilidad es nuestra, de cada hijo de  Dios, de no permitirle a Satanás que contamine nuestra vida con su veneno, somos los únicos responsables del estado de nuestra vida espiritual y nadie más. No responsabilicemos a  tercero por lo que vivimos, no pongamos excusas, somos los únicos responsables. Dios nos dio todo. El resto corre por nuestra cuenta cómo vivimos la vida cristiana.
¿Qué debo hacer para cuidarme del crecimiento de la cizaña?
  • Debo velar en oración es el arma más poderosa que posee un cristiano y no dar lugar a Satanás y sus demonios. (Efesios 6:18)

  • No descuidar el estudio de la Palabra, debo conocer mis derechos como hijo de Dios y heredero con Cristo. (Efesios 5:11-20)
  • Tener carga por otras personas que padecen y llevar sus vidas en oración. El trigo siempre está doblado por el peso de la carga… (Santiago 5:13-16)(Mateo 11:28-30)
Señor queremos cumplir la función del trigo que tu Espíritu Santo nos guíe  cada día, para continuar en la tarea encomendada…
Hasta el próximo encuentro.

martes, 18 de octubre de 2011

Devocional 24 : Perdonados!!!


Devocional – Perdonados!!! 

Pasaje clave: Levítico 4.

Ofrendas por el PECADO.                                                                                                                  Seguramente te llamó la atención la expresión “si pecare por yerro” (¡queeé!). Esto quiere decir “pecar por ignorancia” (¡aaahhh!).
Muchas veces pecamos a propósito, deliberadamente. Sabemos que no hay que hacerlo y lo hacemos (después inventamos un montón de excusas torpes, pero ese es otro tema), pero en otras oportunidades pecamos ignorando que eso es malo para nosotros. Pero, a pesar de todo, sea a propósito o por ignorancia, Dios no nos tira con un misil desde el cielo. Es paciente, aunque odia profundamente el pecado que cometimos.
¿Sabes por qué Dios toma esta actitud paciente y perdonadora?
Por dos razones:
         1º. Porque así es Dios. Sí, aunque te suene muy simple. Ser paciente, ser perdonador y darnos más oportunidades de las que merecemos es su forma de ser. Pero que te quede claro: Él aborrece el pecado y también nos disciplina cuando es necesario.
         2º. Porque Él sabe que tenemos una inclinación natural a pecar y que por nosotros mismos no podemos “ganarle” al pecado. El pecado como poder está en nosotros desde nuestra gestación y seguirá hasta nuestra muerte. Pero esto no significa que podamos pecar libremente o nos excusemos diciendo: “No puedo, no puedo, el poder del pecado me hace pecar, quiero pero no puedo”. ¡Mentiras! Pecas porque quieres no porque estés obligado a hacerlo. Jesús te dio libertad y su vida en la tuya te da un poder mayor al del pecado, el poder y la fuerza para amar la santidad y honrar a Dios.
Cuando pecas, ¿qué tipo de actitudes tomas?
         A. ¿Acusas y culpas a otros por lo que decidiste hacer o decir?
         B. ¿Le buscas explicaciones, excusas o justificaciones racionales a tu pecado para hacerlo parecer “menos malo” o “menos grave”?
         C. ¿Ocultas lo que hiciste poniendo cara de “no pasa nada”, “todo está bien” o “yo jamás haría algo así”?
         D. ¿Buscas escapismos para no pensar en lo que hiciste? Videojuegos, T.V., juegos , música, estudiar o trabajar como un loco, dormir todo el día, etc.
         E. ¿Reconoces que pecaste y aceptas tu responsabilidad por lo que hiciste, buscando a Dios para confesarle tu pecado y creyendo que Él puede limpiarte y perdonarte completamente?
Solamente esta última opción es la correcta, porque es la única que te soluciona el grave problema del pecado. Sólo Dios puede hacerse cargo de nuestra pecaminosidad, por eso necesitas a Jesús para que su sangre te limpie y su vida te santifique.
Y recuerda que el único pecado que Dios no perdona es aquel que tú no le confiesas. Que El Señor nos ayude a renunciar al pecado sabiendo que es lo mejor para nuestras vidas y si estas a la orilla del camino puedes volver y clamar como Bartimeo “ Hijo de David… ten misercordia de mi” él en el acto habrá de ayudarte… Hasta el próximo encuentro….

miércoles, 12 de octubre de 2011

video


"De modo que si alguno está en Cristo nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas." -2 Corintios 5:17







QUE LES SEA DE MUCHA BENDICION CHICOS!! A MI ME HIZO REFLEXIONAR...

DEJEMOS QUE EL NOS GUIE.. QUE EL MANEJE NUESTRA BRUJULA!!

"PORQUE YA NO VIVO YO.. MAS VIVE CRISTO EN MI!!! AMEN!!!!!

martes, 11 de octubre de 2011

Devocional 23 – Cuando Dios Interviene


Devocional 23– 
Cuando Dios Interviene                                          
 Pasaje clave:
Génesis 20 y 21.                                                                             

Hay dos intervenciones muy directas (y muy necesarias) de Dios en estos capítulos.

Verdades A Medias.
La 1º intervención la encontrarás en el cap. 20:3-7 y 17. Si Abraham hubiera dicho TODA la verdad en cuanto a su relación con Sara, ¿hubiera sido necesaria la intervención de Dios frenando al “enamorado” Abimelec?

Viejos Problemas No Resueltos.
La 2º intervención de Dios está 
en el capítulo 21: 8 al 20                                                                                            
  
En el capítulo 16 el problema fue entre Sara y Agar (las chicas no se llevaban bien). Ahora el problema surge entre Isaac e Ismael (los chicos se parecían mucho a las mamás). Y si los viejos problemas no se resuelven originarán nuevos problemas. Aquel apresuramiento de Abraham y Sara les seguía trayendo  dolores de cabeza a todos. En realidad el problema continúa hoy en día, porque todos los árabes descendientes de Ismael y los israelitas descendientes de Isaac, no se pueden ni ver. Los ataques militares o guerrilleros entre unos y otros son permanentes y todos los tratados de paz son inútiles ¡Se odian a muerte!
¿Y en esta situación por qué intervine Dios? Porque ni Sara, ni Abraham, fueron capaces de encontrarle una solución al problema que ellos mismos habían provocado. Y ni Agar, ni Ismael intentaron mantener una convivencia pacífica sujetándose a ellos. Entonces, en lo peor de la crisis, cuando Agar e Ismael vagabundeaban por el desierto, Dios interviene.
¿Qué piensas de estas dos intervenciones de Dios?
¿Te parece que Dios actúa como “un metido”, o como un Dios lleno de amor y misericordia? ¿Por qué?
¿Te acuerdas de alguna circunstancia de tu vida en la cual te hayas dado cuenta que Dios intervino para solucionar algún problema o para sacarte de alguna crisis?
En esos momentos, ¿cómo reaccionaste ante la intervención de Dios?
¿Crees que Dios (por misericordia y amor) está interviniendo ahora en tu vida? ¿Y en tu familia? ¿Eres capaz de darte cuenta de lo que Él está haciendo?

Piénsalo.
Ten en cuenta de que Dios no siempre interviene de la manera que tú piensas o quieres que Él intervenga; pero aunque no sea como tú lo imaginas o esperas Él siempre intervendrá de la mejor manera. Siempre brotará agua del desierto.
Ten en cuenta también que no siempre Dios va a intervenir. El NO intervendrá cuando te pongas terco. Tampoco cuando decidas pecar o desobedecer. En esos casos asumí tus propias consecuencias.

Pero Él SI interviene:
Cuando estés a punto de pecar por ignorancia (como Abimelec que no sabía que Sara era esposa de Abraham).Cuando, en tus circunstancias, Él ve que hay limpieza y sinceridad de corazón.                               Cuando ya no te queden más soluciones “humanas”, y tengas que confíar más en Él que en ti mismo.                 
Y Él, el Dios misericordioso que interviene en tus circunstancias por amor y que se compromete muy serio contigo, espera que invoques Su Nombre. 
Hasta el próximo encuentro....
Extracto del libro: “Desafíos Para Jóvenes y Adolescentes: Génesis”

martes, 4 de octubre de 2011

Devocional 22- Dudas Y Excusas

Devocional – Dudas Y Excusas


Pasaje clave: Éxodo 3.

Ya pasaron 40 años desde que Moisés huyó desesperadamente de Egipto. Durante este tiempo trabajó de pastor y vivió en el desierto, además de casarse son Séfora y tener hijos. Su suegro era Jetro, un sacerdote de Madián. Y ahora, a los ¡80 años!, Dios lo llama porque tenía preparado un ministerio para él. ¿Qué me cuentas?
Dios lo encuentra y le pide algo importantísimo (3:7-10). ¡Pero entonces surge la primera… EXCUSA! (3:11).
Qué piensas de los sentimientos de inferioridad de Moisés. ¿Te das cuenta? Esto de sentirse inferior no te pasa únicamente a ti. Imagínate, 40 años cuidando ovejas y de repente Dios lo llama a ser el líder de casi 1.000.000 de personas… ¡en esclavitud! ¡Para morirse!
¿Cómo lo alienta Dios? (3:12).
Dios te llama a dar testimonio delante de tus compañeros, ahí en tu curso o en tu trabajo. Te llama a desafiar a los tibios y apartados. A corregir a los que andan metidos en cualquier cosa. A comprometerte con el servicio en la iglesia.
¿Quién, yo? Sí, ¡tú! Cuando algún líder o pastor te invite a participar, no tomes tu decisión en función de tus sentimientos de inferioridad (“no voy a poder”, “no me va a salir bien”, “nunca lo hice”, “no estoy súper-híper-ultra bien con el Señor”…). Toma tu decisión considerando esto:
Si alguien pensó en ti y te invitó a participar fue porque primeramente Dios pensó en ti y Él te conoce mejor que nadie.
Es cierto que todo lo nuevo produce miedo e inseguridad, pero puedes ir y decirle al Señor: “Tengo miedo, me siento inseguro, nunca lo hice antes, y vengo a decirte todo esto para que me llenes de tus fuerzas ¡y no me dejes solo! Gracias por tenerme en cuenta”.
Piénsalo.
Si Dios pensó en ti es porque sabe que puedes hacerlo. ¡Anímate a creerle!
Pero si en cambios le crees más a lo que sientes nunca vas a hacer nada, porque lo que sientes muchas veces te tira abajo. Créele a Dios y anímate a salir del “desierto” de tu comodidad personal para pensar en otros y bendecirlos. En Él eres capaz de hacerlo aunque las primeras veces no sean fáciles.
 
;